En realidad deberían llamarse coches "autómatas" y no "autónomos" porque lo que los caracteriza es que se mueven solos, pero no tienen autonomía, ya que hay que indicarles siempre dónde queremos ir. No obstante, en este post seguiremos hablando de coches "autónomos".
Lo interesante es que esa promesa de los cuentos de hadas (o pesadillas) futuristas está empezando poco a poco a ser una realidad. Esto es algo que sucede desde el 7 de noviembre de 2017 en Phoenix. Una fecha a recordar por ser la primera vez que esto sucedió. Pero esta posibilidad se está dando cada vez en más sitios: los vehículos de Waymo (Google) en varias ciudades de Estados Unidos, los de la rusa Yandex en Moscú, los de Intel en Jerusalén, los de la startup de Silicon Valley Drive.ai en Texas, Aptiv (competencia de Uber) en Las Vegas, etc. Hasta Apple está entrando en este campo, con una experiencia en California. Pero esto no sucede solamente en Estados Unidos, Israel o Rusia: en China todas las grandes compañías tecnológicas están con pruebas de vehículos autónomos. Estos ejemplos han sido extraídos del siempre interesante blog de Enrique Dans, en una de sus entradas recientes.
¿Echáis de menos a Tesla y a Uber? En realidad, el modo de "Autopilot" de Tesla podría quizá considerarse como una experiencia de coche autónomo, pero teniendo en cuenta que el conductor debe tomar los mandos ante cualquier situación peligrosa, estamos más bien en la categoría de una ayuda a la conducción. Muy cercano a la conducción autónoma, desde luego, pero aún sin alcanzarla en plenitud, como sí sucede en los casos anteriores. Y en el caso de Uber no hay duda de que tarde o temprano entrará en esta categoría, pero de momento sigue funcionando con conductores humanos. Lo que quizá se esté planteando Uber es utilizar en su flota coches conducidos por Waymo (Google), como alguna vez ha parecido que decían.
¿Cómo es posible que existan los coches autónomos? ¿Cómo funcionan? Para responder a esta pregunta es importante comprender cómo funcionan varios tipos de tecnologías. La mayoría de los coches autónomos utilizan varias de estas técnicas:
- Radar. La vieja invención de la Segunda Guerra Mundial, que fue tan decisiva en su desenlace.
- Sensores ultrasónicos. Tan habituales en muchos coches como ayuda al aparcamiento.
- LIDAR. Es una tecnología avanzada a la que dedicamos una entrada en este blog, que conviene leer para comprender todos sus detalles.
- Cámaras y aplicaciones de visión artificial. También hemos explicado hace poco en este blog cómo funcionan.
Básicamente, la idea es que los coches autónomos capturan la información del entorno mediante los datos recogidos simultáneamente y procesados por varias de esas tecnologías. Esto les permite hacerse una idea de la realidad que tienen a su alrededor, y actuar en consecuencia.
Como es fácil de comprender, este proceso de toma de datos y procesado implica la utilización de ordenadores con una gran fuerza de cálculo. Esa es la razón por ejemplo de que Intel sea uno de los actores implicados. También otra gran compañía de procesadores como Nvidia está operando en este terreno. Otra de las líneas de trabajo está en la visión artificial. Los coches autónomos son uno de los grandes campos de futuro para la Inteligencia Artificial. Pero la gran diferencia entre las opciones tecnológicas que están tomando unas compañías y otras en relación con los coches autónomos está en la utilización o no de LIDAR.
¿Por qué el LIDAR es tan importante para los coches autónomos? Analicemos todas las tecnologías implicadas. En primer lugar, los sensores ultrasónicos; se utilizan sobre todo para el aparcamiento y las distancias cortas: hay muchos modelos ya que "aparcan solos", y han demostrado su gran eficacia y eficiencia en esa tarea, pero no funcionan bien fuera de ese uso. En cuanto al radar, han resultado un buen elemento pero su precisión es muy inferior a la de un LIDAR. La desventaja del LIDAR es su muy alto precio. La visión artificial, por último, resulta mucho más fácil de desplegar desde un punto de vista de hardware, porque en realidad para implementarla basta con una cámara digital normal; pero esto tiene sus (grandes) inconvenientes.
La gran lucha que se está dando es entre el modelo que quiere utilizar Tesla y el que plantea Waymo o Intel, entre otros. Es algo que se explica muy bien en este artículo. Tesla plantea un modelo sin LIDAR, basado sobre todo en el uso de visión artificial. Sus ingenieros confían en que la ingente cantidad de datos que están adquiriendo les va a permitir crear un coche verdaderamente inteligente. Los coches de Tesla incorporan ocho cámaras, doce sensores ultrasónicos y un radar orientado a la parte de delante del vehículo. No llevan LIDAR. Basan su estrategia en crear unos algoritmos de visión artificial que resulten suficientes para conducir con mejores tasas de seguridad que los humanos. En el caso de Waymo (Google), los vehículos de su flota llevan habitualmente ocho cámaras, el mismo número que los coches de Tesla, pero el radar frontal único se sustituye nada más y nada menos que por cinco radares y hasta tres tipos diferentes de sensores LIDAR.
¿Qué estrategia tecnológica será la ganadora? La de Tesla es más ambiciosa porque plantea un equipo más ligero y barato, que puede ir optimizándose y mejorando a base de actualizaciones de software, pero plantea más inseguridades, a pesar de la confianza de Elon Musk en sus avances (hace poco el visionario declaró que el LIDAR es una "muleta" innecesaria). La de Waymo, Intel y otros es más pesada y firme, porque incorpora hardware mucho más caro, pero resulta sin duda más segura. Todo dependerá de lo que sean capaces de conseguir los ingenieros de visión artificial próximamente.
Si me preguntáis mi opinión, yo me sentiría mucho más seguro en un coche autónomo con LIDAR que en uno sin él, especialmente en condiciones de mala visibilidad, como lluvia o niebla, donde las ventajas del LIDAR son innegables. Y ello por no hablar de la conducción nocturna. ¿Se habría producido el atropello mortal de la ciclista en la noche de Arizona en marzo pasado por un coche de Uber si hubiera tenido esta tecnología al máximo? Independientemente de que la conductora en el momento del atropello estuviera dedicándose a ver un programa de jóvenes cantantes en vez de estar centrada en la carretera, ese coche solamente tenía un LIDAR de 360 grados en el techo, en vez de los varios que incorporan, por ejemplo, los modelos usados por Waymo.
Otro factor fundamental en todo este entramado de tecnologías, y que no ha aparecido hasta ahora, es el de la geolocalización y los mapas. ¿Y cuál es la empresa más avanzada del mundo con sus ubicuos Google Maps? La misma que incorpora LIDAR. Mi apuesta es que el "conductor artificial" de Google (Waymo) será quien conduzca nuestros coches en el futuro. Un paso más de la compañía de Mountain View en su dominación mundial. Lo tienen claro desde hace mucho tiempo.
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