Esta semana hemos vivido cómo Google ha decidido "matar" su red social, Google+. Fue una iniciativa que nació con mucha fuerza por razones que ahora explicaremos, pero que poco a poco dejó de recibir interés por parte de Google porque la empresa consiguió su objetivo por otras vías, que además han pasado más desapercibidas y resultan mucho más interesantes. Lo explicaremos en este post.
Google es una empresa que busca ordenar toda la información disponible. Además, obtiene un rendimiento económico de ese orden. El ejemplo más claro, que además coincide con el núcleo de su negocio, es su buscador. El buscador de Google, en realidad, tiene un funcionamiento muy sencillo. Tiene tres partes:
1.- Los servidores de Google almacenan todas las páginas web que despliegan información sobre un término de búsqueda dado. Por ejemplo: ¿qué páginas hablan sobre el término "jirafas"? Todas ellas están almacenadas por Google, y este almacén está en permanente revisión y actualización. Con esto la empresa tiene toda esta información, pero es una información sin ordenar. ¿Cómo ordenarla?
2.- Google examina cuántas páginas tienen un enlace a cada una de sus páginas indexadas. Si muchas páginas tienen enlaces a una página que habla sobre el término "jirafa", esta página será más importante que otras páginas que hablan sobre el término "jirafa" que no tienen tantas páginas con enlaces hacia ella. Así ya sí se puede ordenar la relevancia de cada una de las páginas de Internet. Este es básicamente el funcionamiento del algoritmo de Google. Y es lo que llamaremos "el grafo informativo" de Internet.
3.- Pero unos enlaces no son iguales que otros. El algoritmo de Google no da el mismo valor a que una página sobre el término "jirafa" sea enlazada desde una pequeña página personal a que sea enlazada desde un gran medio de comunicación internacional, por ejemplo. Tampoco es lo mismo que una página sobre el término "jirafa" sea enlazada por páginas que también hablan sobre jirafas, lo que indicaría un cierto prestigio dentro de ese conjunto de páginas concretas. Hay otras variables a considerar: que sea una página segura o una página no segura, que se vea bien en móvil o que no se vea bien en móvil, que el término aparezca muchas veces dentro de la página o pocas, que se incluyan fotografías o vídeos con ese término o no, etc. Estas variables son muchas, y el distinto peso que les da Google es el "secreto" que tiene la empresa. De hecho, cada vez que Google cambia la ponderación de los distintos elementos, las páginas cambian el orden en los resultados de búsqueda, y subir o bajar puestos en ellos puede suponer enormes cantidades de dinero para los que los experimentan, en positivo si suben o en negativo si bajan.
Esto es lo que hace Google con la información disponible en Internet. Lo que hemos llamado "el grafo informativo" de Internet.
Pero la red social de Google respondía a otro objetivo de ordenación. Lo que se quería con Google+ era ordenar no la información, sino las relaciones entre las personas. Es "el grafo social": cómo se relacionan unas personas con otras. Si os fijáis, las redes sociales como Facebook o Twitter pueden hacer con las personas lo que el buscador de Google hace con las páginas web. Esto es, pueden saber cuántas personas hay, cuántos "amigos" o relaciones tiene cada persona, y cuán importantes son esas relaciones. Hasta podrían hacer rankings de personas en función de todo eso. Y esta es una información interesante.
Esto es lo que quería hacer Google cuando lanzó su red social: conocer las relaciones entre las personas. Era el momento de mayor fuerza de Facebook, y Google quería igualar su poder en este terreno. Por eso, como decíamos al principio de este texto, la empresa de Mountain View puso su red social preponderante en todos y cada uno de sus servicios. Desde el momento en el que utilizabas cualquier servicio de Google, pasabas a formar parte de su red social, y se te "empujaba" a que hicieras uso de ella. Esta era la idea.
Sin embargo, a partir de ese momento sucedieron dos cosas al mismo tiempo:
1.- A pesar de que Google+ era una red social bien concebida y era interesante como concepto, no tuvo interés para el público. La gente no la utilizaba. Esto es algo que pasa a veces: buenos productos, lanzados por empresas punteras, no son necesariamente un éxito garantizado.
2.- Android, el sistema operativo móvil de Google, consiguió una cuota de mercado aplastante en un mercado inmenso y creciendo sin parar.
Y la clave para lo que estamos explicando aquí está en una de las características que tiene Android y que parece relativamente pequeña. El sistema operativo de Google para los teléfonos inteligentes permite de una manera muy sencilla obtener copias de seguridad de la agenda de contactos de los usuarios. Además esta copia de seguridad se incentiva. De esta manera, un número altísimo de usuarios de Android, que son miles de millones en todo el mundo, utiliza esta funcionalidad. Con esto, lo que sucede es que Google ya tiene el grafo social que buscaba.
Además, ese grafo social es mucho más valioso que el que produce una red social. Esto se debe a que la relación entre las personas es más "real" si las dos están en sus agendas mutuas que si son "amigos" en una red social. El grafo social de Google a través de los contactos del teléfono que maneja Android es más valioso que el que maneja Facebook. La empresa de Mark Zuckerberg ha intentado contrarrestar esta diferencia sumando a su portfolio otras redes sociales, como Instagram y, sobre todo, WhatsApp; con ello, puede ver la calidad e intensidad de las relaciones humanas sumando los datos de las tres simultáneamente. Y por eso muchas aplicaciones tienen tanto interés en recabar información sobre nuestros contactos del teléfono.
En este panorama general, Google+ fue un intento de Google para conseguir un objetivo que logró de manera más interesante por otras vías. Era cuestión de tiempo que desapareciera.
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